Gracias María


Como saben nací y crecí en la isla del encanto, Puerto Rico. Un país lleno de color, vida, alegría, buena vibra y mucha sazón. A pesar de mi pasión por viajar, tengo que admitir que no hay lugar como estar en casa. Puerto Rico lo tiene todo, el clima, la gente, la música, la comida… Sin importa a donde vaya siempre llevo mi orgullo boricua, y es que así somos los puertorriqueños, nos hacemos sentir donde quiera.

Estos últimos meses el Puerto Rico que conozco ha desaparecido. El 20 de septiembre, mi isla sufrió el paso de un huracán categoría 5, conocido como María. Este fenómeno dejó a la isla sin comunicación, sin energía eléctrica y sin agua potable. María es considerando el peor desastre natural en la historia moderna, causando daños catastróficos y una crisis humanitaria. Nunca pensé vivir en un mundo donde el desespero del día a día fuera por conseguir gasolina, baterías, agua, hielo o gas. En un mundo moderno, mi isla regreso a la época arcaica. De manera que nos vimos forzados a iluminar nuestros propios caminos con velas y lámparas de baterías.

A 62 días del paso del huracán, solo un 49% de la isla tiene energía eléctrica, causando un paro en el crecimiento y progreso de Puerto Rico. El paso de María tuvo un efecto significativo en la vida de todos. En un abrir y cerrar de ojos todo lo que conocía a mi alrededor había desaparecido y mi vida tomo un giro. Como muchos puertorriqueños, quede sin trabajo y sin hogar, tras fuertes inundaciones. En medio de tantos sentimientos, tener que decir adiós al hogar que llamaba propio y al trabajo que adoraba con pasión, la vida puso otro reto… continuar caminos diferente de una persona a quien admiro y aprecio. En aquel momento, sentía que mi mundo se desplomaba, no tenía las fuerzas para pensar y sólo encontraba energías para llorar. No sabía que hacer, quería trabajar, quería crecer, quería salir y quería un nuevo comienzo. Como todos, estaba estancada en medio de una crisis, donde no encontraba inspiración, ni alegría ni paz.

Fue en mi familia, amigos y sobre todo mi fe donde encontré refuerzo y las energías para seguir adelante. Donde realmente me agarré para comenzar poco a poco. Busque el lado positivo de las cosas y me di cuenta que mi situación pudo ser peor, me siento agradecida con el simplemente hecho de poder escribir estas palabras. Aunque no lo veía, ahora si entiendo que esto sólo me impulsó a seguir nuevas metas y oportunidades. Durante este tiempo me he dedicado a organizar mi vida, comenzando desde cero y rodeándome de lo que realmente me llena. Me emociona esta nueva etapa de cambios e incertidumbre.

Así que, gracias María, porque a dos meses de tu debut y despedida cambiaste drásticamente mi vida. Me distes noches inolvidables en familia, me mostraste la importancia de apreciar y me impulsaste a no conformarme.

Sé que mi Puerto Rico se levantará. Que volverá ha florecer a el país que era, lleno de color, vida, alegría, buena vibra y mucha sazón. Sin importa ha donde el destino me lleve, siempre me haré sentir con orgullo boricua. Así que, a mal tiempo buena cara. Basándonos en ese pensamiento sólo puedo decir ¡gracias María!

Juntos podemos hacer la diferencia. Accede a UnitedforPuertoRico.com para hacer tu donación. #PuertoRicoSeLevanta

Foto por José Salvador (@JoseColon15)

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